CAPÍTULO 11 “LA HISTORIA DE BANMON, PARTE 1”
Los recuerdos no tienen expiración, nos ayudan a revivir y desenterrar aquello que fue una motivación y ahora es un impulso. Seguir los caminos trazados por el destino es de valientes, pero es de mayor valentía desviarse de ellos y volver a su curso por cuenta propia, pues algunos atajos son buenos. Los enfrentamientos no dan espera, el tiempo corre y la verdad será expuesta… solo allí se demostrara cuán grande y valiente se puede ser, después de que la realidad te abofetee el rostro.

 OPINIÓN CAPÍTULO 11
Sin duda alguna, recordar es la mejor manera de traer a tu mente y visualizar, algo que paso, alguien que ya no está, despertar aquello que yacía dormido en tu subconsciente y que al desempolvar, te ayudan a mantenerte firme en el presente, para impulsarte y ser el motor de tu vida. Pues aunque el recuerdo sea dulce o amargo, este te trazara un camino que te guiara a una meta, donde quizás podrás encontrarte con el desenlace de tu destino, ese que te dará un poco de confort, paz y tranquilidad. Pero si el universo confabula sin tener claro si será a tu favor o en tu contra, donde las acciones del día se empeñan en ponerte a prueba y que en vez de recordar, revivas las memorias y les des otra oportunidad de actuar ¿Estarías listo y dispuesto a enfrentarlo? Tal vez sea una pregunta sin una respuesta concreta… pues cada momento traerá su reacción y por ende su acción.
 Estábamos a la espera de ver en el mismo lugar, frente a frente, el pasado y presente e Hyakkimaru, ese que va acompañado de una familia que desconoce su existencia y ese que sigue sus pasos a diario por los senderos polvorientos de una difícil época, Dororo. Ahora el partícipe de tan grande vivencia es Tahomaru, el joven hermano e hilo de sangre de nuestro guerreo fielmente armado. Ambos desconocen su unión y lazos, pero el mismo destino se encargara de enseñárselos. Pero ¿De  qué manera tan cruel y difícil de lidiar lo hará? Podría decirles que será como intentar ver el rosto de un alma atreves de los ojos de Hyakkimaru y tan sencillo de analizar como la pronunciación del nombre de nuestro héroe en oídos de su propio hermano
 Un vagabundo no puede ser comparado con un gran señor… ¿Pero si el gran señor es aquel vagabundo? Como seres de apariencia que somos, juzgamos la caratula de todo aquel que decide postrarse en frente nuestro y si este tiene el aspecto de alguien fuera de los parámetros establecidos por la sociedad, muy difícilmente pasara por nuestro primer filtro. Es así como señalamos de locura a los que sostienen cercanía con quienes según el sistema de castas no deberían deambular por nuestros círculos, pero escuchemos bien el sonido de las cunas, no toda aquella que es de oro o fría madera tienen distintos balanceos, puede que la de madera calme más el llanto de un inconsolable niño y la de oro avive mas su pena.
 El temor de alguien que creen es la viva encarnación de un demonio, Hyakkimaru y la adoración hacia un hombre que es totalmente una bestia moldeada por el mismo mal, el señor Daigo Kagemitsu. En medio de la visita de nuestros protagonistas a tierras cubiertas de espejismos e inocente ignorancia adquirida en sus aldeanos, aparece un viajero más que ha sido guía en este camino que señala su cercano fin, el anciano Biwa Hoshi, quien por boca de Dororo, se ha dado por enterado del fin que tuvo la joven Mio y sus refugiados. Pero esto no es todo de lo que aquel anciano se retroalimentado, sus ojos que son tan claros como su notoria ceguera, han divisado las manchas en la pura alma de Hyakkimaru, despertando en él aquella vieja preocupación… que ese joven armado, pierda su sendero y se deje arrastrar por los oscuros sentimientos.
 Las noticias vuelan más rápido si estas son esparcidas de boca en boca y recibidas de oído en oído, como aquella información de la que Dororo quiere que él y Hyakkimaru sean benefactores. Mientras que a oídos sordos, llega la noticia de un joven ciego y armado con prótesis, que ha asesinado a un demonio que azotaba a la aldea más cercana y que según los rumores, la labor de aquel invidente ha sido asesinar a todo Ayakashi que se cruce por su camino… una noticia que aclara y despierta todos los sentidos del tan aclamado señor Daigo Kagemitsu.
 El terror ha mancillado una buena tierra, la ha cubierto de engaños e inocente sangre y de ella los demonios se han alimentado. Como símbolo de aquel horror, se encuentra un muro, el mismo que ha perseguido la historia de nuestro mundo, un muro colapsado de horror, miseria y cruel acción de quienes dicen llamarse humanos. Pues es que el mundo se ha regido por territorialismo, por sentirse dueños de la tierra y si su dominio es cada vez más extenso… aquel hombre subirá los peldaños de una cruel codicia, he aquí la división de un mundo que nunca ha sido nuestro.
 La bondad de Dororo y Hyakkimaru son las que mantienen sus almas puras, pues es de admirar como estos dos jóvenes que solo se tienen el uno al otro y han conocido la crueldad del hombre, deciden brindar su ayuda a quienes más la necesitan. Pero es de mayor admirar la persuasión de Dororo, pues es cómico como este pequeño ser, es quien toma las decisiones, maneja los tiempos y acciones de su compañero y Hyakkimaru sin negarse y con voz dulce, acepta las sugerencias. Pero alguien que se niega a realizar acciones de bondad, seguir las aclamadas peticiones de su esposa, cerrarse a la codicia y deseos del poder absoluto, es Daigo, quien por su clara actitud… desea acabar con el hijo que no logro asesinar hace 16 años.
 La acción ha venido para exaltar la excelencia de tan buen capitulo, dándonos como goce la lucha entre Hyakkimaru y el demonio Zorro de nueve colas, junto a ese enfrentamiento participa Dororo, quien con sus limitadas fuerzas físicas, resalta las habilidades que tiene para defender a su hermano, tanto como Hyakkimaru lo ha hecho… pero escuchar esa voz que tanto nos intrigo en toda la seria, es sin duda única, pues es tranquila y apaciguadora, aun cuando el momento es tenso, su calma brinda calma. Mientras tanto Tahomaru vive su propia lucha interna, al querer saber más sobre el secreto que acongoja a su madre y enfurece a su padre, por el temor que en el provoca. Pues estando tan cerca de la verdad ¿Quién se detendría por saber más?
 Quisiera poder explicar la sensación exacta que tuve al ver las escenas finales del capítulo, el enfrentamiento de Tahomaru a la mujer que vio a su hermano nacer… y la condición tan inhumana con la que este bebe llego al mundo. El temor que vivimos al ver como Dororo cayó justo en la trampa del clan enemigo y la preocupación que nos surge por lo que podría pasarle. Pero sobre todo y como faro de toda impresión, fue el cara a cara entre Hyakkimaru y su padre Daigo, que con una advertencia de flechas, irrumpió que su hijo asesinara a uno de los demonios que ha traído traicionera paz a sus tierras. Y al final de todo y para dejarnos con el rostro sorpresivo, vemos que el alma de aquel hombre que entrego la vida de su primogénito a cambio de un trato con los demonios, conserva gran parte de su alma pura e intacta ¿Sera que el perdón se basa en ello? En hacer el mal y luego la reivindicación por bien, o quizás ¿Su padre lo entrego como alimento a los demonios, con el fin de proteger a un hambriento, desolado y necesitado pueblo? aun así su alma esta manchada y en gran parte impura
Espero hayan amado la voz de Hyakkimaru tanto como y la unión que este tiene con Dororo. Espero les haya gustado esta reseña, aquí les dejo el link del capítulo anterior y sin más nos vemos en la próximo historia de Dororo

0 comentarios Blogger 0 Facebook

Publicar un comentario

 
AnimeNexuiz © 2002-2019. All Rights Reserved. Share on Template Free Download. Powered by Blogger
Top